Lalito, de 12 años de edad, llegó de Michoacán a Monterrey, traído por el equipo de ADANEC (www.adanec.org), con una condición muy grave de corazón, conocida como Anomalía de Ebstein.

La Anomalía de Ebstein es un defecto que afecta principalmente a la válvula tricúspide. La válvula tricúspide es la válvula que controla el flujo de sangre entre la cavidad superior derecha del corazón (la aurícula derecha) y la cavidad inferior derecha (el ventrículo derecho). En la anomalía de Ebstein, la válvula tricúspide está situada más abajo de lo normal, por lo cual la parte superior del ventrículo derecho forma parte de la aurícula derecha. Esto significa que el ventrículo derecho es demasiado pequeño y la aurícula derecha demasiado grande.

Aparte de estar situada muy abajo, la válvula tricúspide puede no estar bien formada. Las válvulas cardíacas están formadas por láminas denominadas «valvas». Cuando las valvas son normales, actúan como puertas que controlan el paso de la sangre al abrirse y cerrarse. Pero en el caso de la Anomalía de Ebstein, las valvas anormales pueden permitir que la sangre se escape hacia la aurícula después de haber pasado al ventrículo. Este flujo retrógrado de sangre hace que la aurícula se agrande aún más y que el ventrículo se haga aún más pequeño.

Las personas que nacen con la Anomalía de Ebstein a menudo tienen otros problemas del corazón, entre ellos:

  • Comunicación interauricular
  • Estenosis valvular pulmonar
  • Atresia pulmonar
  • Arritmias, especialmente fibrilación auricular y síndrome de Wolff-Parkinson-White (también denominado “síndrome de preexcitación”)

Los niños que padecen la Anomalía de Ebstein, presentan un color azulado o morado desde su nacimiento (cianosis), tienen dificultades para respirar y alimentarse, y generalmente requieren atención quirúrgica inmediata. La radiografía de tórax de un niño con Anomalía de Ebstein presenta un corazón muy grande y muestra carencia de sangre en los pulmones. Estos síntomas aunados pueden producir insuficiencia cardiaca congestiva.

El tratamiento de la Anomalía de Ebstein depende de su gravedad. El caso de Lalito, fue particularmente grave puesto que esta condición se debe corregir durante los primeros años de vida y a Lalito se le operó hasta los 12 años de edad.

La cirugía se llevó a cabo en el Hospital Christus Muguerza de Monterrey, por el equipo médico de ADANEC (www.adanec.org). Lalito entró a cirugía un sábado y salió 8 días después. Durante su estancia en el hospital, amigos de ADANEC y de CardioChavitos apoyaron con donativos de plaquetas, regalitos y juguetes, donativos económicos, oraciones, y muy importante, con su cariño y tiempo con visitas a Lalito y a su mamá en el hospital.

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